Muchas veces nos quedamos en blanco al escoger el regalo perfecto para un cumpleaños, para navidades o simplemente cuando quieres hacer un regalo especial.
Buscamos y rebuscamos en los escaparates de las tiendas y las páginas de internet. Pero no encontramos algo que de verdad nos llame la atención. Bien, pues hoy traigo una solución que la ciencia da por válida: regala una experiencia.

Experiencias que marcan
Lo primero que probablemente os venga a la cabeza es: “Vaya, pero si le regalo un objeto seguro que le gustará durante más tiempo”. ¡Error!
Vamos a hacer un pequeño ejercicio. Piensa en algún objeto que te hayan regalado durante los últimos meses, alguna cosa material que hayas recibido. ¿Listo? Genial. Ahora piensa en ese sábado que saliste con tus amigos a tomar algo o el último viaje que hiciste.
Nuestro cerebro lo que hará es que los recuerdos de un evento, de una situación en concreto que disfrutaste, vengan a la mente más vívidos que si recordamos el móvil que nos regalaron las últimas navidades.
Los estudios demuestran que la felicidad que está asociada a una experiencia dura mucho tiempo. Por otra parte, la felicidad sobre un objeto se desvanece a medida que pasa el tiempo. Por lo que si regalas una experiencia siempre tendrás ese recuerdo más vívido a lo largo de los años.
Regala y disfrútalo con tus seres queridos
Otro de los beneficios de la experiencia es que puedes disfrutarlo en familia, con amigos… ¡Con quien tú escojas! Mientras que un regalo material suele ser más personal e implica poca interacción con el resto de personas.
Así que bien sean unas entradas para ver la nueva película de Star Wars, ir a un museo a ver la nueva exposición de Van Gogh o tal vez disfrutar de Conundroom… ¡lo importante es que el recuerdo será más vivo!

¡Sé el protagonista!
Podemos asegurar que las experiencias son positivas para tu mente, más que las posesiones y los regalos materiales. Así que… ¿por qué no disfrutar de la experiencia que ofrece Mr. Ascott en su oficina? Te llevarás felicidad y diversión tanto para ti como para los tuyos.

Totalmente de acuerdo, los recuerdos de los regalos materiales se desvanecen a medida que pasa el tiempo, en cambio las experiencias perduran más en la mente de las personas. ¡Muy buen artículo!