No hay duda alguna que los escape room existen para el goce y disfrute de los jugadores. Aunque, desgraciadamente, muchas veces estos experimentan los peores momentos que se pueden vivir en uno. A veces la dificultad o un mal diseño de juego pueden hacer que los jugadores se sientan frustrados. Y, al final, se vayan descontentos y con mal sabor de boca.
Los peores momentos que vivir
Como que a gustos, colores, lo que gusta y lo que no muchas veces depende totalmente de la persona a la que le preguntes. Mientras unos disfrutan como locos resolviendo enigmas aleatorios sin más, otros gozan con una sala bien ambientada pero sin casi juegos en ella.
Es por ello, que para hacer esta lista hemos contado con la colaboración de Andreu Vidal, experto escapista y amigo de Conundroom, que se ha abierto totalmente para contarnos qué es lo que no soporta de un escape room.
A continuación podéis ver su top 5 de peores momentos:
1. La maldita oscuridad:
A menudo estar a oscuras tiene mucho sentido y ayuda a generar un cierto aire de tensión e incluso de miedo. Pero estar totalmente a oscuras durante mucho rato añade una dificultad innecesaria al juego.
Si a esto le sumas que a veces no existe un interruptor, sino que tenéis que compartir una linterna entre todos, el tiempo que se requiere para realizar la más simple de las tareas se incrementa exponencialmente.
2. El transfuncionador del continuo:
A veces en una sala, existe un mecanismo muy interesante e innovador que te permite resolver una prueba. Y luego otra. Y otra, y otra… En algunos casos, se abusa de utilizar el mismo recurso varias veces.
Este hecho no solo le quita la gracia a un elemento que inicialmente estaba muy bien, sino que además cansa al jugador y rompe totalmente el ritmo de la partida. Pues los jugadores ya saben con total certidumbre cuál es el siguiente paso.
3. La precisión milimétrica:
El momento en el que consigues entender el problema y en tu cabeza encuentras la solución, es una de las mejores sensaciones que se pueden dar en un escape room. Pero si luego ejecutar la resolución es tedioso, complicado o incluso solo al alcance de superhéroes, tras el subidón viene un bajón considerable.
Por eso, hay que evitar mecanismos que requieren de una precisión demasiado alta. Pues aguantar a la pata coja con un jarrón en la cabeza durante por lo menos 15” totalmente inmóvil, no debería de ser la solución a un enigma de un escape room.
4. La dificultad justa:
Cuando la resolución de un sistema de ecuaciones de grado n sin calculadora se te pone por delante, tenemos un problema. Si el panel de control tiene un solo botón que sí o sí tiene que apretar, estamos en lo mismo. La dificultad del juego es un elemento importantísimo de este, pues es lo que hará que los jugadores disfruten como niños o se aburran como ostras.
Es por ello que se deben evitar juegos demasiado difíciles o demasiado fáciles. Pues salir en 15’ no es divertido, pero que no escape ni un solo equipo en un año, tampoco.
5. ¿Jekyll o Mr. Hyde?:
La historia que se presenta en una sala de escape room es importantísima. Es por ello que desde el primer minuto se debe trabajar en la inmersión del juego. Así te aseguras que todo encaja y, efectivamente, estamos entrando en el castillo de Drácula.
El papel del game master es clave. Si nada más empezar te dicen: “Hola, soy David, ¿habéis jugado alguna vez a un escape room?”, la magia se rompe y es muy difícil recuperarlo. En cambio, un game master metido en el papel consigue que los jugadores hagan lo mismo. Entran totalmente en la historia y hacen la experiencia mucho más divertida.
¿Te sientes representado con esta lista? ¿O añadirías uno nuevo a los que nos ha contado Andreu? Escríbenos y comenta cuáles son tus experiencias y las incorporaremos en futuros artículos de “peores momentos”.
¡Sé el protagonista!
Sean cuales sean tus peores momentos, estamos seguros que en Conundroom no los vas encontrar. Así que no esperes más y ven a ayudarnos con el caso de Mr. Ascott. ¡Te necesitamos!


Con casi todos los puntos me veo reflejada en un scape que hice hace un tiempo y que me decepcionó bastante. No obstante, no puedo decir lo mismo de Mr. Ascott donde me lo pasé pipa y me fui con muy buen sabor de boca!
Ostras, ¿un mismo escape contenía casi todos los peores momentos? Tuvo que ser un horror 🙁 ¿Lograsteis salir?
¡Y muchas gracias por tu comentario sobre nuestra sala! Nos alegramos de que te lo pasaras bien con nosotros 😀